La habitación era grande, la calefacción era suficiente y siempre hacia bueno. El baño correcto y la limpieza diaria genial. El desayuno estaba muy bien, tenía de todo, yo si que eché en falta un microondas para poder calentar la leche y el café. El personal de recepción era muy amable, llegamos pronto y pudimos subir a la habitación La ubicación del hotel inmejorable, a un paso de todo, a la catedral unos 20 minutos andando .